Desigualdad del Ingreso en América Latina

por Juan Guerra-Salas en 03/10/2017

Juan Guerra-Salas
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octubre 3, 2017   | 1.029 Visitas |
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Gráfico 1. Desigualdad del Ingreso en América Latina. Nota: Coeficiente de Gini. “Market income” es el ingreso laboral antes de impuestos y transferencias; “Net income” es neto de estos componentes. Valores medianos para 14 países de América Latina y el Caribe. Fuente: The Standardized World Income Inequality Database v5.0.

El autor de este post es Economista Senior, Banco Central de Chile. E-mail: jguerra@bcentral.cl. Este documento refleja el punto de vista del autor, y no la posición oficial del Banco Central de Chile o los miembros de su Consejo.

SANTIAGO, Chile – Durante los años 2000, la desigualdad del ingreso cayó de manera generalizada en América Latina, principalmente por una reducción en la brecha salarial de trabajadores calificados y poco calificados. En un artículo recientemente publicado exploro este fenómeno desde un enfoque macroeconómico. Encuentro que la brecha salarial se comprimió, en parte, porque el auge económico que la región experimentó estuvo concentrado en sectores intensivos en trabajo poco calificado. Este resultado implica que la desigualdad debería aumentar, o al menos estancarse, a medida que la actividad económica se enfríe, lo que ya se ha observado en los últimos años de bajo crecimiento económico.

La desigualdad del ingreso cayó sustancialmente durante los años 2000, no solo en el Ecuador, sino de manera generalizada en América Latina. Además, la literatura ha documentado que esta caída se debe principalmente a una compresión en la brecha salarial de trabajadores calificados y poco calificados, y no, por ejemplo, al rol de transferencias gubernamentales (López-Calva y Lustig 2010; Lustig et al. 2016). El Gráfico 1 muestra la evolución del coeficiente de Gini mediano para un grupo de 14 países de la región. Puede verse que la caída de los 2000 rompe con lo ocurrido en la década previa, y que este fenómeno no depende de la incidencia directa de la política fiscal, pues también se registra al ignorar el efecto de impuestos y transferencias del gobierno (panel de la izquierda).

En el artículo “Latin America’s Declining Skill Premium: A Macroeconomic Analysis”, recientemente publicado en Economic Inquiry, exploro este fenómeno desde una perspectiva macroeconómica. Encuentro que la brecha salarial se comprimió, en parte, porque el auge económico que la región experimentó durante los 2000 estuvo concentrado en sectores intensivos en trabajo poco calificado, de modo que la demanda por trabajo poco calificado creció relativamente más que la demanda por trabajo calificado. Mientras esta explicación enfatiza el rol de la demanda laboral, otros autores hacen énfasis en un aumento relativo de la oferta de trabajo calificado, como consecuencia de una expansión de la matrícula escolar y universitaria (Azevedo et al. 2013; Cruces, Domenech y Gasparini 2011). Por supuesto, estas explicaciones no son excluyentes; probablemente fuerzas de demanda y oferta laboral, en conjunto, pueden haber contribuido a la compresión de la brecha salarial.

Características del Auge Latinoamericano

Se sabe que la región experimentó una fuerte expansión económica durante los 2000, impulsada por altos precios de materias primas y condiciones financieras internacionales favorables (Gráfico 2). El auge de los 2000 es inusual por dos razones: (i) estuvo asociado a una caída de la desigualdad, a diferencia de otros episodios de expansión, y (ii) se concentró en sectores de servicios intensivos en trabajo poco calificado, con un sector manufacturero que se mantuvo rezagado, mientras que otras expansiones se caracterizaron por una composición sectorial más pareja.

Gráfico 2. Crecimiento y Factores Externos. Panel A. Crecimiento del PIB Real. Panel B. Precios de Materias Primas y EMBI. Nota: Crecimiento de 14 países de América Latina y el Caribe. Índice de precios de commodities compilado por el FMI. EMBI promedio para Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

Antes de los 2000, la desigualdad del ingreso no muestra una relación sistemática con el ciclo económico. Pero a partir de entonces, se vuelve contracíclica: aumenta en periodos de desaceleración o recesión y cae en periodos de expansión o auge. Regresiones de panel evidencian una relación inversa estadística y económicamente significativa (contracíclica) a partir de los 2000, pero que previamente es insignificante (acíclica). Además de la contraciclicidad de la desigualdad, el auge de los 2000 se caracteriza por una concentración en sectores de servicios no vista en otros episodios. El Gráfico 3 muestra la evolución cíclica de la participación sectorial de la manufactura (típicamente considerado un sector transable) y los servicios intensivos en trabajo poco calificado (típicamente considerados no transables) en el valor agregado. Los paneles superiores se refieren a los 2000; los paneles inferiores a los años 1970, otro periodo de expansión generalizada en la región. En los 2000, puede verse una clara expansión de los sectores no transables a costa de una caída de la manufactura. En los 1970, por otro lado, no se ve un patrón claro, lo que sugiere que la expansión fue más pareja entre sectores.

Gráfico 3. Manufactura y Servicios a lo Largo del Ciclo Económico Nota: Evolución de la participación sectorial en el valor agregado de 14 países. Desvíos porcentuales de tendencias Hodrick-Prescott. “Low-skilled services” incluye: construcción; comercio al por mayor y menor, restaurantes y hoteles; y transporte, almacenamiento y comunicación.

No existe evidencia para la región sobre años de estudio o experiencia a nivel sectorial, lo que indicaría la intensidad con que distintos sectores utilizan trabajo calificado y poco calificado. Sin embargo, Mano y Castillo (2015) encuentran que la productividad laboral, definida como el valor agregado real por trabajador, es sustancialmente más alta en el sector transable que en el no transable, tanto en Latinoamérica como en otras regiones. Es probable que trabajadores más productivos tengan un mayor nivel de calificación, por lo que es razonable suponer que el sector no transable es relativamente más intensivo en trabajo poco calificado.

Modelo de Equilibrio General

Con base en esta evidencia, y para cuantificar el rol del auge en la caída de la brecha salarial, construyo un modelo dinámico estocástico de equilibrio general para una economía pequeña y abierta. Al sintetizar las características clave de un país latinoamericano promedio, el modelo facilita la comprensión y medición del rol que factores como el aumento del precio de materias primas juega en la dinámica de la brecha salarial. Así, el modelo cuenta con hogares calificados y poco calificados que ofrecen los insumos requeridos para la producción de un bien transable y uno no transable, este último relativamente más intensivo en trabajo poco calificado. Además, esta economía exporta una dotación constante de un commodity a un precio que fluctúa de manera exógena, y se endeuda con el resto del mundo a una tasa de interés que depende inversamente del stock de deuda y que está sujeta a variación exógena. El gobierno recibe ingresos por la exportación del commodity y por impuestos sobre la producción de los bienes transable y no transable, y gasta en una canasta de estos dos tipos de bienes. El modelo reproduce la evidencia mencionada anteriormente: ante un aumento del precio del commodity (o una mejora de las condiciones financieras internacionales), la brecha salarial se comprime porque el sector no transable, que es intensivo en trabajo poco calificado, se expande más que el transable.

Gráfico 4. Brecha Salarial Inferida por el Modelo Nota: Desvíos porcentuales del estado estacionario. Las barras indican la descomposición histórica de shocks estructurales.

Para cuantificar el rol de las materias primas y las condiciones financieras internacionales en la compresión de la brecha salarial, uso el modelo para inferir los shocks de estas variables en el periodo 2000:T1-2016:T3, y con ello, la dinámica de la brecha salarial coherente con el modelo y los motores externos del auge latinoamericano. El Gráfico 4 muestra la brecha salarial inferida, dada la estructura del modelo y la evolución del precio de materias primas y de la tasa de interés internacional. Emergen dos resultados: (i) el aumento del precio de materias primas es el principal factor detrás de la compresión de la brecha salarial, y (ii) ignorando la oscilación alrededor de 2009-2010, el modelo infiere una trayectoria decreciente de la brecha salarial desde 2002:T2 hasta 2014:T3 de alrededor de 3% en niveles.

¿Cómo se compara la compresión de la brecha inferida por el modelo con la observada en los datos? A partir de resultados de Montenegro y Patrinos (2014) se deduce que la brecha salarial en América Latina cayó alrededor de 15%. Es decir, a la luz del modelo, el auge de los 2000 explica alrededor de una quinta parte de la compresión observada en la brecha salarial, principalmente debido al efecto del aumento de precios de materias primas

Conclusión

Al menos parte de la caída de la desigualdad del ingreso en América Latina en los 2000 se debe a la naturaleza del auge económico que la región experimentó en ese periodo: un auge concentrado en sectores intensivos en trabajo poco calificado. Al establecer una relación de la desigualdad con el ciclo económico, este análisis implica que la desigualdad debería aumentar, o dejar de caer, en un escenario de desaceleración económica. Este es efectivamente el caso en América Latina: Cord et al. (2017) documentan que alrededor de 2010-2013, cuando la región comenzó a enfriarse, la desigualdad se ha estancado e incluso aumentado en ciertos países.


Notas

  1. Juan Guerra-Salas es Economista Senior, Banco Central de Chile. E-mail: jguerra@bcentral.cl. Este documento refleja el punto de vista del autor, y no la posición oficial del Banco Central de Chile o los miembros de su Consejo.

Referencias

  1. Azevedo, J. P., M. E. Dávalos, C. Díaz-Bonilla, B. Atuesta, y R. A. Castañeda. “Fifteen Years of Inequality in Latin America: How Have Labor Markets Helped?” World Bank Policy Research Working Paper 6384, 2013.
  2. Cord, L., O. B. Cabanillas, L. Lucchetti, C. Rodríguez-Castelán, L. D. Sousa, y D. Valderrama. “Inequality Stagnation in Latin America in the Aftermath of the Global Financial Crisis”. Review of Development Economics, 21, 2017, 157-81.
  3. Cruces, G., C. G. Domenech, y L. Gasparini. “Inequality in Education: Evidence for Latin America”. UNU-WIDER Working Paper 2001/93, 2011.
  4. López-Calva, L. F., y N. Lustig. Declining Inequality in Latin America: A Decade of Progress? Washington, D.C: Brookings Institution Press, 2010.
  5. Lustig, N., L. F. López-Calva, E. Ortiz-Juárez, y M. Célestin. “Deconstructing the Decline in Inequality in Latin America”, en Inequality and Growth: Patterns and Policy: Volume II:
  6. Regions and Regularities, editado por K. Basu y J. E. Stiglitz. Londres: Palgrave Macmillan, 2016, 212-47.
  7. Mano, R. C. y M. Castillo. “The Level of Productivity in Traded and Non-Traded Sectors for a Large Panel of Countries”. IMF Working Paper WP/15/48, 2015.
  8. Montenegro, C. E. y H. A. Patrinos. “Comparable Estimates of Returns to Schooling around the World”. World Bank Policy Research Working Paper 7020, 2014.

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