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El costo de la Renta Básica Universal: una primera aproximación

por Andrea Bonilla en 07/03/2021

Andrea BonillaYasmín Salazar-Méndez
POR:  y
marzo 7, 2021 | 1.010 Visitas |
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Fotografía: Natasha Chebanoo, Pixabay

En este post presentamos una propuesta del costo de una Renta Básica Universal (RBU) considerando el costo de una Canasta Básica de Emergencia (CBE) COVID-19 para el Ecuador. El cálculo del costo, en dólares corrientes de 2020, de la CBE se presenta como una primera aproximación del monto mínimo requerido para garantizar una vida digna[9].  Previo a la exposición de la propuesta, revisamos los conceptos básicos sobre el Estado de bienestar con énfasis en la confrontación entre focalización y universalidad siendo la propuesta de RBU ejemplo de la segunda.

El Estado de bienestar es la articulación de las fuerzas de mercado que el Estado propicia para proteger a los individuos de contingencias sociales y para garantizar el acceso a servicios sociales de calidad [1]. A partir de esta definición, que deja entrever la amplitud del campo de acción estatal para la provisión de bienestar, se puede inferir que los mecanismos, modalidades y áreas de actuación, son diversos. Con respecto a los mecanismos y modalidades, estos pueden ser: (i) en dinero o en especie, (ii) contributivos o no contributivos, (iii) de producción pública o privada, (iv) universales o focalizados, (v) compensatorios o estructurales [2]. Adicionalmente, variadas son las áreas de protección estatal a los individuos y su enfoque, pues algunas son orientadas a situaciones particulares –desempleo, enfermedad o discapacidad, vejez, niñez-, y otras son más generales: salud, educación, vivienda [2].

La combinación y orientación de los elementos expuestos anteriormente, así como el papel de las instituciones involucradas en la provisión del bienestar, principalmente mercado y Estado, constituyen aspectos que marcan diferencias en el tipo de Estado de bienestar de los distintos países [3]. Uno de los aspectos de mayor discusión, y polémica, constituye la cobertura de los beneficios: focalizada o universal.[1] En términos generales, la focalización apunta a la atención de determinados grupos sociales, mientras que la universalización garantiza que todos los individuos accedan gratuitamente a un servicio o bien [5].

En el contexto de la pandemia de COVID-19, el análisis de las estrategias más efectivas para contener los devastadores efectos sociales y económicos volvió a ocupar un lugar prioritario en la agenda social y política en los países. Diversas voces claman por el universalismo, pues la magnitud y los efectos de esta crisis múltiple requieren de medidas de contención urgentes que lleguen a la mayor parte de la población para así garantizar la supervivencia de las personas. Entre estas alternativas universales, una propuesta que cobra fuerza, con diversos análisis y propuestas [6], es la Renta Básica Universal (RBU). La RBU es, según Philippe Van Parijs, “una idea sumamente simple” [7] y consiste en un ingreso que el Estado entrega de forma periódica, individual e incondicional a todos los habitantes de un país [8].

Según proyecciones de la CEPAL (2020), en Ecuador, debido a la pandemia de COVID-19, la desigualdad de ingresos (coeficiente de Gini) puede aumentar en más de tres puntos porcentuales, mientras que la tasa de pobreza extrema y pobreza podrían alcanzar cifras de 11.6% y 31.9%, respectivamente. Así, la implementación de una RBU podría ser una de las soluciones. Uno de los puntos de discusión en torno a la RBU es la decisión sobre el monto a asignarse. En pandemia, es necesario profundizar la discusión sobre el monto a proponer y enfocarla en las necesidades específicas que emergen de la coyuntura. Ante esta disyuntiva, las autoras proponemos el cálculo del costo de una Canasta Básica de Emergencia (CBE) COVID-19 tal que refleje el monto mensual mínimo requerido para que un individuo promedio sustente su vida en tres dimensiones: (i) alimentación para la nutrición, (ii) educación en pandemia, y (iii) salud y bioseguridad [9]. Estas dimensiones se desprenden del cruce de los parámetros establecidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos del Ecuador para el cálculo de la pobreza por necesidades básicas insatisfechas y del índice de pobreza multidimensional [10].

Así, la CBE propuesta se compone de tres sub-canastas: alimentación nutritiva (CBE-AN), educación en pandemia (CBE-EP) y salud y bioseguridad (CBE-SB). El cálculo de los costos de las sub-canastas implica: (i) selección de los bienes y servicios a incluir, (ii) cotización de precios de los bienes y servicios elegidos (4 tomas a distintos proveedores), (iii) cálculo del precio promedio por producto en dólares corrientes de agosto 2020, (iv) agregación y reporte del costo total estimado.

En el caso de la CBE-AN, los productos incluidos se seleccionaron con base en las metas nutricionales recomendadas por la Organización Mundial de la Salud incluidas en las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA) del Ecuador [11]. Específicamente, los productos alimenticios incluidos en la CBE-AN son los incluidos en el Menú Patrón establecido en las GABA del Ecuador. El costo estimado resultante de la CNE-AN es de $109.91 mensuales a precios corrientes de agosto 2020. La CBE-EP, por su parte, además de los costos habituales de la educación, incluye las necesidades específicas de la educación en pandemia: más de 190 países, incluyendo al Ecuador han optado por el cierre masivo de las actividades presenciales de instituciones educativas de todos los niveles de enseñanza ocasionando que, según cifras de la UNESCO a mayo 2020, más de 1.200 millones de estudiantes en todo el mundo (160 millones en América Latina y el Caribe) dejen de asistir a clases presenciales [12]. Así, para la continuidad de la educación, se hizo necesaria la implementación emergente de modalidades de aprendizaje a distancia mediante, entre otros, el uso de una variedad de formatos y plataformas virtuales. Por consiguiente, la CBE-EP incluye: el costo base de la educación (conforme lo reporta la Canasta Familiar Vital CFV de agosto 2020 – INEC) y los costos de conectividad a internet y telefónica. El costo estimado resultante para la CNE-EP asciende a 37.28 dólares corrientes de agosto 2020. Finalmente, en pandemia, al costo regular del cuidado de la salud (CFV, agosto 2020 – INEC) se añade el costo de la aplicación de medidas de bioseguridad. Así, el costo estimado de la CBE-SB es 21.26 dólares corrientes de agosto 2020. Por lo tanto, el costo total mensual individual estimado para la CBE asciende a 168.45 dólares corrientes de agosto 2020, siendo éste el monto mínimo requerido para cubrir las necesidades básicas (alimentación nutritiva, cuidado básico de la salud y acceso a educación/teletrabajo/formación profesional) de un individuo promedio en Ecuador en pandemia. Es importante enfatizar que este monto es individual.

¿Qué impacto tendría una transferencia incondicional de este (u otro) monto mínimo para sus beneficiarios? Experimentos realizados en, entre otros, Londres [13], Kenia [14], Uganda [15], Ruanda [16], Liberia [17], revelan que los beneficiarios de dinero incondicional usan el dinero para comprar comida, medicinas, ropa, reparar viviendas, crear pequeños negocios, y, además, lo invierten en formación y desarrollo personal o lo ahorran. Expertos de la Universidad de Manchester ofrecen numerosos ejemplos de programas de entrega incondicional de dinero y, al analizarlos, concluyen que: (i) las familias dan un buen uso al dinero, (ii) la pobreza se reduce, (iii) se producen diversos beneficios de larga duración en ingresos, salud e impuestos, y (iv) estos programas son menos costosos que las alternativas [18].

Específicamente sobre RBU, quizá el más grande experimento realizado es el de Mincome, Canadá [19], con resultados impresionantes: además de sus beneficios en erradicación de pobreza, Forget, E. (2011) [20] evidenció que perceptores de una RBU, contrario a lo esperado, no dejaron de trabajar. Además, se observó que la tasa de natalidad en Mincome disminuyó, la tasa de hospitalizaciones se redujo, el rendimiento escolar aumentó de forma sustancial, la violencia doméstica disminuyó y también los trastornos mentales. En general, la salud de todos los habitantes mejoró [20]. Es más, Forget, E. (2011) logró rastrear impactos de la RBU, tanto en salud como en ingresos, en la siguiente generación de los beneficiarios de Mincome.

Otro experimento social a gran escala sobre RBU es el implementado en 1964 en 5 estados de América del Norte: Nueva Jersey, Pensilvania, Iowa, Carolina del Norte, Indiana, Seattle y Denver, revelando que: (i) la gente no trabajaría significativamente menos si recibiera una renta garantizada, (ii) el programa no sería excesivamente caro, pero (iii) el programa resultaría políticamente inviable [21].  Resultados preliminares de experimentos en curso sobre RBU implementados en países como: Finlandia [22], Canadá [23], Alaska [24], Kenia [25] y Brasil [26] parecen estar corroborando las implicaciones anteriores, incluyendo la afirmación de políticamente inviable.

El cálculo técnico del costo de una Canasta Básica de Emergencia para el Ecuador constituye una primera aproximación hacia una discusión académica sobre el monto mínimo individual necesario para garantizar la vida de las personas que habitamos en el país y, por lo tanto, hacia un Estado de bienestar renovado. Las tareas pendientes en torno al tema son muchas, entre las más importantes, el financiamiento, mismo que queda fuera del alcance del presente post y seguramente dará lugar a próximos estudios.

 


Nota al Pie

  1. La universalización, versus la focalización, presenta ventajas como: (i) ausencia de criterios de condicionalidad; (ii) no generan estigma hacia los receptores; (iii) manejo administrativo e institucional más eficiente, por ende, menores costos de implementación; y, (iv) mayor impacto macro-social, con efectos sobre todo en la cohesión social y en el establecimiento de un contrato social [4]. La desventaja mayor de la universalidad, por su parte, se basa en el costo de financiar una política universal, aspecto que la tornaría inaccesible para los países de ingresos bajos y con sistemas tributarios débiles.

 

Referencias

  1. Briggs, A. (2016) The Welfare State in Historical Perspective, en C. Pierson y F. G. Castles (coord.), The Welfare State Reader, Polity Press, Bristol, p. 18-31.
  2. Barr, N. A. (2012). The economics of the welfare state. Oxford: Oxford University Press.
  3. Esping-Andersen, Gosta. (1990) The Three Worlds of Welfare Capitalism. Cambridge: Polity Press; Martínez, J. (2007). Regímenes del bienestar en América Latina. Fundación Carolina – CeALCI; y Aspalter, C. (2006). The East Asian welfare model. International Journal of Social Welfare, 15: 290-301. https://doi.org/10.1111/j.1468-2397.2006.00413.x
  4. Martínez, J.; Sánchez, D. (2014). Should Policy Aim at Having All People on the Same Boat? The Definition, Relevance and Challenges of Universalism in Latin America (pp. 40). Berlin, Alemania: desiguALdades.net International Research Network on Interdependent Inequalities in Latin America.
  5. Barros, R.; Carvalho, M. (2004). La Focalización y la Universalización como Instrumentos para Reducir Inequidades. Banco Interamericano de Desarrollo. https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/La-Focalizaci%C3%B3n-y-la-Universalizaci%C3%B3n-como-Instrumentos-para-Reducir-Inequidades.pdf
  6. Entre otros, Patel, B., Kariel, J. (2021). Universal basic income and covid-19 pandemic BMJ; (372)193. Johnson MT, Johnson EA, Webber L, Nettle D. (2020) Mitigating social and economic sources of trauma: The need for universal basic income during the coronavirus pandemic. Psychol Trauma. 191-S192. Prabhakar, R. (2020), Universal basic income and Covid‐19. IPPR Progressive Review, 27: 105-113. https://doi.org/10.1111/newe.12198. Y, Ståhl, C., MacEachen, E. (2020). Universal Basic Income as a Policy Response to COVID-19 and Precarious Employment: Potential Impacts on Rehabilitation and Return-to-Work. Journal of Occupational Rehabilitation. 10.1007/s10926-020-09923-w.
  7. Van Parijs, P. (1992). Arguing for Basic Income: Ethical Foundations for a Radical Reform.
  8. Van Parijs, P. (2003). Basic Income : A simple and powerful idea for the 21st century. In Redesigning Distribution: basic income and stakeholder grants as alternative cornerstones for a more egalitarian capitalism (Vol. 5, pp. 4–39). https://doi.org/10.1177/0032329203261101
  9. Bonilla, A., Salazar, Recalde, A. (2021). Hablemos sobre la renta básica universal en el Ecuador. Nota Técnica Nº 1. https://economia.epn.edu.ec/images/ARCHIVOS/NOTAS_TECNICAS/Nota_tecnica_1-Hablemos_sobre_la_renta_basica_universal.pdf
  10. Criterios pobreza por necesidades básicas insatisfechas: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/pobreza-por-necesidades-basicas-insatisfechas/ Y. criterios pobreza multidimensional: https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/Sitios/Pobreza_Multidimensional/assets/ipm-metodologia-oficial.pdf
  11. FAO, E. (2018). Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA) del Ecuador. 240.
  12. CEPAL, N. ; U. (2020). La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19.
  13. Hough, J. y Rice, B. (2010) Providing Personalized Support to Rough Sleepers. An Evaluation of the City of London Pilot. http://www.jrf.org.uk/publications/support-rough-sleepers-london
  14. Haushofery, J. y Shapiroz, J. (2013), Policy Brief: Impacts of Unconditional Cash Transfers. https://www.princeton.edu/~joha/publications/Haushofer_Shapiro_Policy_Brief_2013.pdf
  15. Blattman, C. et al (2013), Generating Skilled SelfEmployment in Developing Countries: Experimental Evidence from Uganda, Quarterly Journal of Economics. Y, Coleman, I. (2013), Fighting Poverty with Unconditional Cash, Council on Foreign Relations.
  16. Barrientos, A., Hanlon, J., & Hulme, D. (2010). Just Give Money to the Poor: The Development Revolution from the Global South. (1 ed.) Kumarian Press.
  17. Blattman, C. y Paul Niehaus, P. (2014) Show Them the Money. Why Giving Cash Helps Alleviate Poverty, Foreign Affairs.
  18. Barrientos, A., Hanlon, J., y Hulme, D. (2010). Just Give Money to the Poor: The Development Revolution from the Global South. (1 ed.) Kumarian Press.
  19. “A Canadian City Once Eliminated Poverty and Nearly Everyone Forgot About It”, The Huffington Post. http://www.huffingtonpost.ca/2014/12/23/mincome-in-dauphinmanitoba_n_6335682.html
  20. Forget, E. (2011). The Town with No Poverty: The Health Effects of a Canadian Guaranteed Annual Income Field Experiment. Canadian Public Policy Vol 37(3), pp. 283-305. https://doi.org/10.3138/cpp.37.3.283
  21. Sheahen, A. (2012), Basic Income Guarantee. Your Right to Economic Security, Nueva York, MacMillan, 2012, p. 108. Y Matthews, D. (2014), Aguaranteed income for every American would eliminate poverty and it wouldn’t destroy the economy, Vox.com http://www.vox.com/2014/7/23/5925041/guaranteed-income-basic-poverty-gobry-laborsupply.
  22. Mohorte, A. (2020). En Finlandia, la renta básica hizo más felices a sus receptores sin cambiar sus perspectivas de trabajo. World Economic Forum. https://es.weforum.org/agenda/2020/05/en-finlandia-la-renta-basica-hizo-mas-felices-a-sus-receptores-sin-cambiar-sus-perspectivas-de-trabajo/
  23. Haridy, R. (2020). Canada’s cancelled basic income trial produces positive results. New Atlas. https://newatlas.com/good-thinking/canada-basic-income-experiment-ontario-report-results/
  24. Coren, M. (2018). When you give Alaskans a universal basic income, they still keep working. Quartz.com. https://qz.com/1205591/a-universal-basic-income-experiment-in-alaska-shows-employment-didnt-drop/
  25. Banerjee, A. et al. (2020). Effects of a Universal Basic Income during the pandemic. GiveDirectly.com. https://www.poverty-action.org/sites/default/files/publications/Banerjee%20et%20al.pdf
  26. Matthews, D. (2019). More than 50,000 people are set to get a basic income in a Brazilian city. Vox.com. https://www.vox.com/future-perfect/2019/10/30/20938236/basic-income-brazil-marica-suplicy-workers-party

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