Los ‘booms’ en perspectiva: cacao y banano

por Daniel Baquero Méndez en 07/10/2014

Daniel Baquero MéndezJosé David Mieles López
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Octubre 7, 2014 | 46.808 Visitas |
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Plantación de Cacao (Theobroma Cacao), Fotografía de Luis Ovalles, Fuente: Wikimedia. 

QUITO, Ecuador – La historia del Ecuador muestra a las materias primas como el factor determinante dentro de la economía del país. En el siglo XIX fue el cacao el que se consolidó como el principal producto de exportación y la economía del país se construyó a su alrededor.  De hecho, la balanza comercial, entre 1891 y 1920, registró únicamente un déficit en el año 1897.  Por otro lado, después de las dos Guerras Mundiales y sus efectos negativos en la economía mundial, en la década de 1950 el banano se convirtió en el principal producto de exportación para Ecuador. El boom del banano incidió positivamente en el crecimiento, que se estima en una tasa promedio de 5,3% entre 1950 y 1970.

El Cacao[1]

Durante la segunda mitad del siglo XIX existieron varios auges en la producción cacaotera. Sin embargo, la década de 1890 tuvo el incremento en la producción de cacao más importante, lo que inició el boom cacaotero de manera formal. De esta manera, el número de quintales producidos pasó de 372.433 a 578.626 entre 1890 y 1899, lo que representó un crecimiento anual promedio de 12,3% durante dicho periodo. En la siguiente década la producción, aunque redujo su ritmo de crecimiento, alcanzó una tasa promedio de 4,9%. La balanza comercial, por lo tanto, se benefició de este contexto y registró únicamente un déficit en el año 1897. Es decir, durante el periodo 1891- 1920 existió un saldo positivo en la posición comercial del Ecuador en veintinueve de los treinta años considerados (gráfico 1). La aparición de nuevas fábricas de chocolate, sobre todo en el mercado estadounidense, elevó la cantidad de importaciones de cacao por parte de este país y también de Europa. Así, la aparición de nuevos productos como el chocolate con leche y la barra Hersheys de parte de Nestlé en 1876 elevó la demanda del cacao ecuatoriano (Arosemena, 1992, pag. 293).

La poca diversificación de la oferta exportable ecuatoriana, se reflejó en su peso dentro del total de las exportaciones. El cacao, en promedio, representó el 70,3% del total de las exportaciones del país, cifra que se reduciría paulatinamente, aunque sin variaciones drásticas en los primeros años del siglo veinte. Sin embargo, durante el periodo 1903-1913 el Ecuador registró, en promedio, el 16,2%  del total de producción mundial de cacao, siendo el principal productor. Mientras que en 1924 la tendencia varió y Brasil ocupó el primer puesto (11,2%) con lo que Ecuador cayó al segundo lugar (6,6%), clara muestra de que el boom había terminado.

El precio del cacao, a diferencia de lo que sucedió con su producción, no sufrió un crecimiento vertiginoso durante el periodo de auge. De acuerdo a las cifras referenciales del precio promedio anual del cacao guayaquileño en Filadelfia entre 1885 y 1897 se redujo cerca de 18%. Mientras que entre 1898 y 1921, en Londres el precio del cacao guayaquileño se contrajo alrededor de 30%[2].  Por lo que a pesar de que existieron años en los que el precio sufrió importantes alzas como en 1898 y 1907, la tendencia fue a la baja, lo que contrasta con el crecimiento sostenido en la producción, como se mencionó anteriormente.

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Gráfico No.1: Boom cacaotero (Fuente: Arosemena, G. (1992). El comercio exterior del Ecuador: Periodo Republicano, 1821-1920)

Por otro lado, la situación de las empresas que se encargaban de la producción cacaotera muestra una clara concentración. En 1846 el 77,7% estaba concentrado en dos empresas de un total de ocho competidores. Mientras que en 1915, cuando el boom se encontraba en su etapa final, cuatro empresas concentraron el 74,4% de la producción de un total de 24 firmas. El mercado posiblemente presentó dominancia por parte de las empresas más grandes, lo que se tradujo en la influencia que alcanzaría este sector en las decisiones políticas del país. En la misma línea, la región de la Costa representó alrededor del 94% del total de exportaciones entre 1900 y 1920, por lo que se consolidó como el centro económico del país. Sin embargo, Arosemena (1991) presenta la falta de visión a largo plazo de los empresarios como un problema que significó baja inversión y gran desperdicio de recursos en las haciendas cacaoteras. El desperdicio de recursos vino también por el lado de las importaciones que aumentaron por el boom, sobre todo cuando existió un auge en producción más que en precio. Además, la falta de institucionalidad del Ministerio de Hacienda, que podría asociarse a la inestabilidad política durante esos años, evitó que se lleve un control más estricto sobre las estadísticas del sector cacaotero, que era el más importante dentro de la economía.

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Tabla No. 1: PIB per cápita en los booms en dólares de 1990 Fuente: Maddison Project, Prados de la Escosura (2009)

El papel del gobierno durante el boom cacaotero estuvo marcado por inestabilidad política mencionada, existieron varios golpes de Estado y dos constituciones en 1897 y 1906. No obstante, los ingresos del gobierno central se beneficiaron del auge y se estima que habrían crecido a una tasa promedio de 13,9% y 8,1% entre 1890-1899 y 1900-1909, respectivamente[3]. Asimismo, la tasa impositiva sobre el cacao representaría una fuente importante de recursos para el Estado. De hecho, los impuestos al comercio exterior fueron la principal fuente de ingresos para el gobierno[4]. De acuerdo a Victor Emilio Estrada (1919) en 1887, la tasa impositiva sobre el cacao alcanzó el 8,6%, mientras que en 1917 llegó al 12%. Los gastos, a su vez, se habrían triplicado al pasar de 9 millones de sucres en 1893 a 27 millones de sucres en 1910[5].

El boom trajo efectos sobre el PIB per cápita de los ecuatorianos. En las estimaciones hechas por Maddison[6] se observa un incremento importante durante el auge cacaotero, ya que el PIB per cápita prácticamente se duplicó entre 1890 y 1920, al pasar de $483 a $909. No obstante, dicho incremento no implicó necesariamente una mejor distribución de la riqueza. El hecho de que más del 90% del total de exportaciones provenía de la Costa, y por lo tanto una mayor concentración de los recursos en dicha región y de la producción cacaotera en pocas empresas, sugeriría justamente que el reparto no era equitativo. De hecho, Prados de Escosura (2005) presenta evidencia en la que sugiere que en Ecuador el ingreso promedio diario no alcanzaba a cubrir las necesidades básicas, por lo que se ubicaba por debajo de la línea de la pobreza establecida por el autor[7]. A pesar de esto la Sierra, gracias al ferrocarril y la construcción del canal de Panamá, tuvo un mayor acceso a nuevos productos, lo que se tradujo en mayores importaciones (Arosemena, 1992).

El banano

Las primeras exportaciones de banano datan de 1877, aunque el llamado boom llegó en la década del 50 en el que la economía mundial sufrió los varios golpes debido a la Gran Depresión y a la II Guerra Mundial. Para llegar al auge bananero se debieron dar varios procesos que permitieron la mejora de la producción y la calidad del producto.  En 1929, la inauguración del servicio de transporte aéreo de la Pan American-Grace Airways Corporation entre Ecuador y diversos países permitió el inicio del envío aéreo del banano desde Guayaquil a Estados Unidos.  A mitad de la década de los treinta, cinco empresas extranjeras exportaban banano desde Ecuador. Para 1936, el Ecuador firmó su primer contrato con la United Fruit Co. (la mayor empresa frutera del mundo en ese entonces),  por medio del cual la empresa debía paga un impuesto único de 0,15 centavos de dólar por cada racimo durante 20 años, pero un tercio de este impuesto debía ser aportado por los productores. En los primeros años de la United Fruit Co. en Ecuador, la producción permaneció estancada por los efectos causados por la Gran Depresión, cuya crisis afectó las economías de los países industrializados. Las políticas fomentadas por el presidente Galo plaza Laso y su ministro de economía Clemente Yerovi en 1948, permitieron mayor acceso a préstamos por parte de los agricultores y así se inició la era bananera en el Ecuador y las exportaciones empezaron a crecer a tasas mayores que las de los países bananeros tradicionales.

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Gráfico No. 2: Boom bananero (Fuente: Arosemena, G. (1992). El comercio exterior del Ecuador: Periodo Contemporáneo, 1921-1990)

El banano que en promedio representó el 3,5% del total de las exportaciones en la década de 1940, significó el 32% de las mismas en la siguiente década y el 47% del total en los años 1960. La repercusión en balanza comercial e ingresos del gobierno, en términos generales, fue positiva. De esta manera, con excepción de la segunda mitad de 1960, momento en el que se había terminado el boom y como se aprecia en el gráfico 2, la balanza comercial fue superavitaria. El precio internacional del commodity permaneció relativamente estable en términos corrientes entre 1950 y 1974, aunque existió una caída en el precio real lo que perjudicó a los países exportadores[8].

El sector bananero en 1959 mostraba que las cuatro empresas más grandes concentraron el 62,5% de las exportaciones. La concentración de las exportaciones en 1969, a su vez, fue de 68,3% entre las cuatro empresas más grandes. Dentro de esta evolución destaca la presencia cada vez más importante de la empresa Noboa que incrementó su participación en 12,3 puntos porcentuales y del aumento de la Standard en 11%; mientras que United Fruit Co. en 1965 ya no formaba parte de las empresas que exportaban banano del Ecuador, a pesar de haberse sido la empresa más importante seis años atrás.

Los ingresos del gobierno central, compuestos en promedio de 85% por recursos tributarios, crecieron a una tasa anual de 12,4% en el lapso 1950-1970, registrando superávit en las cuentas fiscales durante varios años. Durante la década de 1940 en la que los ingresos del gobierno central habrían crecido a niveles similares a la época bananera, el incremento de los gastos de manera proporcional a estos, marcó una diferencia entre los dos periodos[9]. La deuda del gobierno central, a su vez, en relación al PIB fue relativamente baja y estable al ubicarse por debajo del 10% durante la década de 1950. La tendencia varió en la siguiente década cuando esta relación pasó de 11,3% en 1960 a 18,5% en 1964.[10] Por lo que, de manera general, las finanzas públicas presentaron estabilidad durante estos años.

El crecimiento de la economía se estima en 5,3%[11] entre 1950 y 1970. Mientras que el PIB per cápita lo hizo a una tasa promedio de 2% durante el mismo periodo. Al igual que en el caso cacaotero, el PIB per cápita prácticamente se duplicó durante el boom. Sin embargo, como sugiere Prados de la Escosura (2005), el ingreso promedio diario en el país durante esta etapa todavía se ubicaba por debajo de la línea de la pobreza establecida por el autor. No obstante,  otros indicadores como inflación que promedio, en el mismo periodo, fue menor al 3% de acuerdo a cifras del BCE,  sugiere en términos generales dos décadas de estabilidad y crecimiento sostenido[12]. Además, el país gozó de un periodo de quince años de estabilidad política sin precedentes. Los gobiernos de Galo Plaza (1948-1952), José María Velasco Ibarra (1952-1956), Camilo Ponce Enríquez (1956-1960) lograron culminar sus mandatos.

El “boom bananero” aceleró el proceso de urbanización de la costa, consolidó el Estado e inició la política industrial en base al modelo de sustitución de importaciones. Entre 1948 y 1952 debido al financiamiento del recientemente fundado Banco Mundial, se construyeron 3.500 kilómetros de carreteras. Además durante este periodo, el Banco de Fomento otorgó créditos a los agricultores en condiciones muy favorables. (Arosemena, 1993, pág. 125)

Consideraciones finales

Los dos casos analizados aquí muestran que el auge estuvo acompañado por incrementos en la producción, basados en una mayor demanda en el mercado internacional. Por lo que, el país, se posicionó entre los tres mayores productores en el momento del boom. Sin embargo aunque el aumento en producción fue significativo, el precio del cacao y el banano[13] no creció al mismo ritmo que su producción, lo que diferenciaría a éstos dos del boom petrolero en la década de 1970 y el reciente. Finalmente, a pesar de que únicamente existen estimaciones con respecto al PIB per cápita, la imagen sugiere que el país alcanzó un progreso moderado en estos años; aunque claramente la relativa estabilidad política y el buen desempeño económico durante el boom del banano, ubica a este como una etapa de mejores condiciones para el país. Esto contrasta con la alta concentración y los problemas que se asocian con el sector empresarial en la época cacaotera. La dependencia de la economía con las materias primas no fue superada en ninguno de los dos casos. No obstante, en el boom bananero la importancia de este commodity en las exportaciones no fue tan alta como en el caso del cacao; lo que se explica debido a la evolución de la economía del país entre uno y otro periodo, sin que esto implique gran diversificación de la oferta exportable.

Afiliación

  1. El presente artículo se basa en una investigación llevada a cabo por los autores que analiza estos dos booms y los dos petroleros que será publicada a finales de 2014 en CORDES. Los autores son investigadores en CORDES.

Notas

  1. Guillermo Arosemena contribuye de manera significativa a la historia del cacao en Ecuador. Ver “El Fruto de los Dioses. El cacao en el Ecuador desde la Colonia hasta el ocaso de su Industria 1600-1983”. Guayaquil. (1991) y “El comercio exterior del Ecuador. Periodo Republicano, 1821-1920”. Guayaquil. (1992)
  2. Los precios fueron tomados del Commodity Year Book  publicado por Commodity Research Bureau, Inc, New York. (1941). p.145.
  3. Las cifras de gastos del gobierno en la época no presentan continuidad, lo que limita el análisis. Sin embargo, para propósitos de este artículo se usó como referencia lo expuesto en Laso (1930) “Contribución al estudio de la Economía Política Ecuatoriana” p. 590, dentro del libro  “Pensamiento Fiscal Ecuatoriano” publicado por el Banco Central del Ecuador.
  4. Guillermo Arosemena discute la confiabilidad de las cifras desde 1900, por la falta de una estructura adecuada del Ministerio de Hacienda. Esta preocupación es compartida y demostrada por Víctor Emilio Estrada en su trabajo “Ensayo Sobre la balanza económica del Ecuador” (1919).
  5. Laso (1930). “Contribución al estudio de la Economía Política Ecuatoriana”. p. 590.
  6. Cifras en dólares de 1990, Maddison (2001) y Prados de la Escosura (2005).
  7. Esta tendencia predominaba en toda la región. Ver Prados de la Escosura (2005), pp. 18 y 44
  8. The World Banana Economy 1971-1984: Structure, Performance and Prospects. FAO. Roma. 1986. p.8
  9. Entre el periodo 1927 y 1949 el BCE presenta cifras del presupuesto del Gobierno Central.
  10. Las cifras fueron construidas por Reinhart y Rogoff en 2009 para su libro “This Time is Different: Eight Centuries of Financial Folly”. (2009). Princeton University Press.
  11. Cifras estimadas tomando en cuenta la base construída por Maddison (2001) en dólares de 1990.
  12. De acuerdo con José Samaniego (1988) en “Crisis económica del Ecuador” las condiciones eran favorables para implementar el modelo de industrialización en 1960. No obstante, la falta de capital, tanto local como internacional mermaron las condiciones para alcanzar el nuevo modelo.
  13. Para una discusión sobre la existencia o no tendencias en los precios de los commodities basado en la hipótesis Presbisch-Singer ver Harvey et.al. (2008) y Arezki et al. (2013)

Bibliografía

  1. Arosemena, G. (1992). El comercio exterior del Ecuador: Periodo Republicano, 1821-1920 (Vol. II). Guayaquil.
  2. Arosemena, G. (1993). El comercio exterior del Ecuador: Periodo Contemporáneo, 1921-1990 (Vol. III). Guayaquil.
  3. Bulmer-Thomas, V. (1995). The Economic History of Latin America since Independence (3 ed.). New York: Cambridge University Press.
  4. Ecuador, B. C. (2012). 85 años de Información Estadística. Quito.
  5. Edwards, S., Esquivel , G., Márquez, G., & (editors). (2007). The Decline of Latin American Economies. (NBER, Ed.) United States: The University of Chicago Press.
  6. Estrada, V. (1919). Ensayo sobre la balanza económica del Ecuador. Guayaquil.
  7. FAO. (1986). The World Banana Economy 1971-1984: Structure, Performance and Prospects. . Roma.
  8. Maddison, A. (2001). The World Economy: a Millenial Perspective. Paris: OECD.
  9. Prados de la Escosura, L. (2005). Growth, Inequality, and Poverty in Latin America: Historical Evidence, Controled Conjectures. Working Paper 05-41(04). Universidad Carlos III Madrid.
  10. Rodríguez, L. (1992). Pensamiento Fiscal Ecuatoriano (Vol. Documento 20). (C. E. Nacional, Ed.) Quito: Banco Central del Ecuador.

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