Vino, Riñones y Administración de Empresas: aplicaciones de Economía Experimental

por José María Ortiz-Gómez en 22/07/2015

José María Ortiz-Gómez
POR: 
julio 22, 2015 | 1.936 Visitas |
Print This Post

Vinos

Botellas de Vino Europeos, Fuente: Wikimedia, con licencia CC BY-SA 3.0

MELBOURNE, Australia – La metodología utilizada en economía del comportamiento está cada vez más presente en nuestras vidas y se está extendiendo a diversos campos fuera de los laboratorios que hay dentro de las universidades. Desde áreas mas cercanas a la economía como marketing, recursos humanos o producción hasta otras como salud o educación, la economía del comportamiento intenta buscar soluciones a problemas de distinta índole. Por ejemplo, cómo mejorar las ganancias por la venta de un producto (Gneezy & Gneezy, 2010), cómo superar la falta de motivación en el trabajo, ineficiencias en la producción o gestión de empresas (Lazear, 1996), asignación eficiente órganos y donantes (Roth, A.E., Sönmez, T. and Ünver, M.U., 2004a) o mejora de la calidad de la educación (Gneezy, Meier, Rey-Biel, 2011).

AlvinRoth

Rees, et. al (2009), A Non Simultaneous, Extended, Altruistic-Donor Chain, The New England Journal of Medicine

Un ejemplo de que los experimentos pueden ayudar a nuestra sociedad es el de la creación de un mercado de riñones. En la región de New England (EEUU) se creó este mercado para que las listas de espera disminuyeran y los pacientes pudieran encontrar el órgano que necesitaban de forma eficiente. El mercado no era un mercado monetizado sino un intercambio de riñones. El paciente que necesitaba un riñón compatible podía obtenerlo rápidamente si un conocido donaba un riñón sano a cambio. Este riñón sería donado a otro paciente compatible. Con esto se consiguió salvar vidas y reducir la espera.

Otro ejemplo en el que los experimentos pueden ayudar a incrementar las ganancias es el del precio del vino. El propietario de unas bodegas no sabía muy bien que precio poner a cada tipo de vino para obtener mayores beneficios. Tras hablar con el experimentalista Uri Gneezy, implementó en uno de sus productos el sistema de pago pay what you want. Este sistema consiste en que el cliente paga la cantidad que considere oportuna para comprar una botella de vino después de probarlo. Al implementar esta técnica el beneficio subió y pudo saber qué precio era el correcto después de varios meses utilizando este sistema.

Todavía queda un largo camino por recorrer para que esta metodología se implante de forma definitiva en empresas, hospitales, colegios e incluso universidades. El escepticismo de muchos empresarios y políticos es la principal barrera para su implementación, pero si se logra superar esta barrera los resultados pueden ser más que sorprendentes.

 

Referencias:

  1. Roth, A. E.; Sönmez, T. and Ünver, M. U. «Kidney Exchange.» Quarterly Journal of Economics, 2004a, 119(2), pp. 457-88.
  2. Gneezy, U.; Meier, S. and Rey-Biel, P.. “When and Why Incentives (Don’t) Work to Modify Behavior”. The Journal of Economic Perspectives Vol. 25, No. 4 (Fall 2011), pp. 191-209.
  3. Gneezy A.; Gneezy, U. Advances in consumer research, 2010. http://www.acrwebsite.org/volumes/v38/acr_v38_15794.pdf
  4. Lazear, E. P. «Performance Pay And Productivity,» American Economic Review, 2000, v90(5,Dec), 1346-1361.
  5. Rees, M. A.; Kopke, J.; Pelletier, R; Segev, D.; Rutter, M.; Fabrega, A.; Rogers, J. et al. «A Nonsimultaneous, Extended, Altruistic-Donor Chain.» New England Journal of Medicine 360, no. 11 (March 12, 2009): 1096–1101.

 

{ 0 comentarios… añadir ahora }

Escribe un Comentario

Previous post:

Next post: